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23/08/2011

El mundo petrolero está de luto: falleció Jorge Matute

La familia enapina está sumida en un profundo dolor tras la partida de un amigo, de un gran compañero de trabajo, de un brillante dirigente sindical.

La fortaleza física que tuvo por años, sumada a su fuerte personalidad que se dejaba sentir a través del don de la palabra, de su discurso apasionado lleno de frases entrecortadas, fue perdiendo fuerza poco a poco y, en poco más de seis meses, Jorge Matute fue prisionero de un agresiva enfermedad, que terminó con su vida a las 5.30 horas de este martes 23 de agosto.

Al momento de su muerte, Jorge Matute tenía 60 años de edad y víctima de un agresivo cáncer linfático que le fue restando fuerzas y que no pudo superar, falleció en la Clínica de la Universidad Católica en Santiago, donde se encontraba internado desde el pasado 2 de agosto.

Muchos imaginan que el profundo dolor que vivió hasta el final, tras la desaparición de su hijo Jorge Matute Johns en noviembre de 1999, le pasó la cuenta y que, nunca se repuso de tan sensible pérdida.

Para el mundo petrolero, se trata, sin duda, de la partida de un personaje emblemático, que humanamente se ganó el cariño y el respeto de todos sus compañeros, fueran éstos trabajadores o ejecutivos, porque como dirigente sindical fue un luchador incansable por las reivindicaciones laborales, pero también un gran conciliador en aquellas oportunidades en que las diferencias parecían irreconciliables.

En cualquier asamblea o reunión relevante, Jorge se distinguía por su extraordinaria capacidad para analizar materias complejas y, la mayoría de las veces, por entregar conclusiones precisas y recomendaciones prudentes, en definitiva, la última palabra para resolver con verdadera sapiencia cualquier conflicto o negociación.

Con ENAP en el corazón

Cursaba el segundo año de Licenciatura en Matemáticas en la Universidad Católica de Valparaíso, cuando su hermano Rubén, quien trabajaba en la Empresa, le avisó que había un concurso externo disponible para postular a ENAP.

Jorge no lo pensó dos veces. Rindió los exámenes correspondientes e ingresó el 30 de noviembre de 1970 como operador de la Planta de Etileno de la entonces ENAP Concepción, hoy Refinería Bío Bío.

Siempre recordaba que tenía en su mente “el bichito” por incorporarse al movimiento sindical, hasta que en 1981, fue electo como Secretario del Sindicato Enap-Petrox. “Hasta 1993 mezclaba mi función de operador, con turnos y todas las obligaciones que vinieran, con el mundo sindical”, dijo en una entrevista en 2007.

En aquella oportunidad, Jorge Matute contó que “el culpable de mi llegada al sindicalismo fue Ricardo Barrenechea. El me pidió que me integrara al Sindicato porque en esa época, en 1981, era uno de los pocos que opinaba y hacía planteamientos en público, así es que acepté”, recalcó entonces.

Del mismo modo, trabajó en la constitución del Comando de Trabajadores de Concepción y luego en el Comando Nacional de Trabajadores (CNT) y en la Comisión de Derechos Humanos, además de otras instancias sociales. 

Después de 12 años como Secretario, asumió en 1993 la Presidencia del Sindicato de Trabajadores Enap-Petrox y siete años más tarde, en 2000, salió electo Presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo y Afines de Chile, Fenatrapech.

Jorge Matute era aficionado al fútbol y se describía como “wanderino de corazón, como buen porteño”, y en sus años mozos jugaba de delantero.

En ENAP no sólo destacó en su trabajo como operador y luego como dirigente sindical, llegando a ocupar el cargo más alto en la Fenatrapech. Durante 10 años también fue Director de la Empresa Nacional del Petróleo, donde hizo aportes significativos en materias propias del negocio y del desarrollo de la empresa, contribuyendo siempre con su mirada clara y firme, pero no por eso menos ponderada, para sacar adelante a la que en privado y públicamente, llamaba “mi querida ENAP”.

Tras producirse el lamentable deceso de Jorge, sus restos fueron trasladados a Refinería Bío Bío, en la comuna de Hualpén en la Octava Región, donde fueron velados en el gimnasio de esta filial de ENAP, y se ofició una misa en su memoria, presidida por Monseñor Fernando Chomalí.

Posteriormente, sus restos volvieron a Santiago para continuar de inmediato a Valparaíso, su ciudad natal, donde se le rindió el último adiós en el Cementerio Parque del Sendero, en Playa Ancha.

Las banderas a media asta en todas la Filiales de ENAP, fueron el reflejo del sentimiento de dolor y la tremenda pérdida que sufre hoy la familia enapina.

Su legado 

Jorge Matute luchó hasta el final por una ENAP, como empresa de energía, 100% estatal y lo hizo hasta el último día en que su salud se lo permitió. De hecho, si bien entregó temporalmente su cargo para dedicarse a diversos tratamientos médicos, nunca dejó de estar pendiente de todos los procesos relevantes de la empresa y de la dirigencia sindical.

En este contexto, no llamó la atención que se hiciera presente para dar su apoyo y fuerza a los dirigentes sindicales en momentos complejos, por ejemplo, cuando se preparaban para asumir las negociaciones colectivas más delicadas, tanto para la Administración como para los Sindicatos. En éstas, una vez más, Jorge aportó su cordura, su visión y capacidad de comprensión del contexto en que se desarrolló este proceso.

Su mayor dolor: el asesinato de Coke

La dura prueba que enfrentó Jorge Matute para vencer la enfermedad, sólo puede compararse con el que, sin duda, ha sido el mayor dolor que tuvo en su vida: la desaparición de su hijo, Jorge Matute Johns, a quien, cariñosamente llamaban Coke.

La madrugada del 20 de noviembre de 1999, Coke acudió a la discoteca La Cucaracha de Concepción con unos amigos, lugar desde donde desapareció cuando tenía apenas 23 años y comenzaba recién su camino académico en la carrera de Ingeniería Forestal.

Desde ese mismo instante, mostró la misma fuerza y carisma que tenía para defender los derechos y conquistas de los trabajadores del petróleo y, a viva voz, luchó y buscó incansablemente a su hijo.

Políticos de todos los sectores, religiosos de todas las tendencias, las policías y la comunidad nacional, escucharon la voz fuerte y el lamento de este hombre herido, que empeñó todas su fuerzas, junto a María Teresa Johns, su esposa y a Alex Matute Johns, para encontrar a su querido Coke.

Fue un enconado crítico del sistema judicial que no le dio respuestas y apeló a las instancias internacionales de justicia, para que los culpables de la desaparición de su hijo no quedaran impunes.

Inspiró a miles de personas para que lo acompañaran en las marchas dominicales, y no le importó el costo de perder su privacidad cuando abrió las puertas de su hogar y de su alma, a los medios de prensa para que registraran en papel, en sonido e imágenes, su enorme dolor, convencido de que así se podría llegar más rápido a la verdad.

Pero, aunque él y su familia derribaron muros y mantuvieron en alto el espíritu para enfrentar el paso del tiempo, luego de 4 años nada ni nadie, pese a los esfuerzos, les devolvió el consuelo: Jorge Matute Johns no aparecía por ningún lado y todo lo que se intentó,  había fracasado.  

Sin embargo, el 12 de febrero de 2004, ocurrió un milagro. A orillas del río Bío Bío, apareció un cuerpo que a la postre se identificaría como el de Coke. La casualidad o la providencia, como lo prefiera cada uno, le había dado algo de consuelo a un padre que recorrió cielo y tierra para encontrar a su amado hijo.

Y pese al alivio de poder enterrar los restos de Coke, era un convencido de que la tarea no terminaría ahí. Siguió luchando hasta el día de su muerte por encontrar a los culpables, hecho que no se alcanzó a concretar.
   
Pero en estos momentos, Jorge debe ser el más contento.

Por fin está junto a su querido hijo, tranquilo y satisfecho por haber convertido su vida, en un testimonio de coherencia; por haber sido un perseverante sin límites; por haber defendido los valores por los que luchó durante toda su existencia.

Jorge querido, descansa en paz.

Cómo lo recuerdan en ENAP

Ricardo Cruzat, Gerente General de ENAP:

“Si bien no tuve el privilegio de conocer personalmente a Jorge, a los pocos días de asumir como Gerente General de ENAP, llamé a Jorge Matute para saber de su estado de salud, ocasión en la que mantuvimos un breve pero afectuoso diálogo.

Tengo suficientes antecedentes acerca de su notable trayectoria en ENAP, a través del trabajo que desarrolló por más de 40 años, pero fundamentalmente por el rol que jugó siempre como destacado dirigente sindical y como Presidente de Fenatrapech.

Asimismo, sé que Jorge Matute tuvo un papel relevante como miembro del Honorable Directorio de ENAP y, con justa razón, su partida deja en nuestra Empresa un profundo vacío y dolor.

Para su familia, y para los Trabajadores y Ejecutivos de ENAP que conocieron profundamente a Jorge, mis más sentidas condolencias”.

Christian Kúsulas, Gerente de Recursos Humanos de ENAP:

“Destaco su fuerte liderazgo sindical, su gran capacidad conciliadora, tanto dentro del movimiento sindical como en las relaciones con la Administración y el mundo político.

Jorge fue un hombre con una gran capacidad de diálogo, manteniendo la lealtad de sus bases con una visión que compatibilizaba los intereses de los trabajadores con las necesidades y posibilidades de la Empresa.

No puedo negar que, en las distintas situaciones de negociación que nos tocaba enfrentar por nuestro rol, se daba a veces una relación dura, de grandes discusiones, pero también de grandes acuerdos.

Lo destaco como una persona que se fue formando y que fue creciendo en su vida, la cual no fue fácil, porque además tuvo embates de gran dolor que supo cargar para seguir avanzando.

Me gustaría realzar su integridad, sus valores y sus principios que, en lo que me correspondió conocer, los mantuvo a ultranza. Guardo para él, un gran aprecio personal”.

Carlos Cabeza, Gerente de la Línea de Negocios de Refinación:

“Cuando ingresé a ENAP, lo hice a la Planta de Etileno de la ex Petrox, hoy Refinería Bío Bío, donde Jorge se desempeñaba como operador, antes de que llegara a ser dirigente sindical.

Jorge era un muy buen operador, de excelencia, y además oficiaba de profesor de quienes recién llegábamos a la empresa. Muchas veces nos tocó resolver problemas con los compresores y las bombas de la Planta de Etileno, y siempre lo hicimos de la mejor manera.

Uno de los grandes méritos que tuvo fue ir perfeccionándose en el camino. Jorge era un líder que se fue construyendo en el tiempo, ya que antes de llegar al Sindicato Enap-Petrox fue operador durante diez años. En un comienzo le costaba hablar en público, pero después evolucionó mucho para adquirir una facilidad sencillamente notable para convencer a las audiencias.

Cuando ocupé el cargo de Gerente de Refinería Bío Bío, muchas veces tuve que negociar con Jorge los nuevos convenios colectivos. Fueron negociaciones muy difíciles, donde en más de alguna ocasión estuvimos a pocas horas de irnos a paro general en la Refinería porque no llegábamos a acuerdo, pero al final supimos superar nuestras diferencias por el bien de ENAP”.

Clemente Gálvez, Presidente de Fenatrapech:

“Hablar de Jorge es remontarse a inicios de los ‘80, cuando a solicitud de José Ruiz de Giorgio, varios dirigentes jóvenes de ese entonces nos decidimos a postular a cargos de dirigentes de los respectivos sindicatos, y apareció Jorge Matute por Petrox, Rafael González (Q.E.P.D.), Jaime Aillon por Concón, y varios más.

Jorge destacó no sólo por el compromiso con la defensa de nuestra empresa y los derechos de los trabajadores, sino que también por la defensa de los Derechos Humanos. Él siempre estuvo ahí demostrando con su ejemplo que nada sería fácil si los trabajadores no nos uníamos.

Jorge fue adquiriendo experiencia para asumir cargos importantes en la Federación e incluso fue electo Presidente de la Fenatrapech, cargo que legítimamente le correspondió hasta el día de hoy.

Pero no todo fue fácil. La terrible desgracia sucedida con su hijo Coke una vez más lo puso a prueba, y lo vimos luchando junto a su familia en las calles de Concepcion todos los sábados junto a la comunidad, lo que se repitió en varias ciudades de nuestro país.

Por todo esto, la historia tendrá que reconocer que hemos perdido a un gran dirigente, un excelente padre y a un extraordinario amigo y camarada”.

Nolberto Díaz, Presidente del Sindicato de Trabajadores de Refinería Aconcagua:

 “Creo que Jorge Matute representa la larga tradición de dirigentes sindicales petroleros que se han puesto al servicio de Chile, no sólo luchando por los derechos laborales de los trabajadores del petróleo, sino que también, con una gran vocación de entrega y servicio público, defendiendo las demandas laborales y los derechos humanos de los trabajadores del país.

Jorge deja un vacío muy difícil de llenar. Son más de 30 años de su vida que ha dedicado al servicio de sus compañeros y al mundo del trabajo.

Destaco especialmente su fortaleza. Nunca dejó de reivindicar las demandas de los trabajadores, y de la cual ha dado ejemplo en múltiples ocasiones. Fue capaz de superar los trágicos momentos que vivió cuando desapareció su hijo, sobreponiéndose al dolor, y luchó hasta el final por los derechos de los trabajadores.

Un hecho que refleja claramente el carácter de Jorge fue su reciente aparición en el responso que realizamos en Concón por la muerte del trabajador contratista Juan Francisco Bernal, quien falleció el jueves 21 de julio, mientras realizaba faenas de mantención eléctrica  en una de las  líneas eléctricas de Refinería Aconcagua. Se levantó de su lecho de enfermo, convaleciente, y nos acompañó en este sentido acto. Nos llena de orgullo que sus últimas palabras como dirigente sindical las haya pronunciado en nuestra Refinería, frente al Laboratorio”.

Érica Hidalgo, Vicepresidenta Sindicato de Trabajadores de Enap Magallanes:

“Jorge, abrazaste la carrera sindical siendo muy joven y te destacaste por tus características de liderazgo en el ambiente petrolero nacional, ganándote el respeto de tus pares, ejecutivos de la empresa y del ámbito político.

Estamos seguros que tu huella no será olvidada por tu familia, amigos y tus compañeros y compañeras de trabajo. Dicen que la multitud por sí sola nunca llega a nada si no tiene un líder que la guíe, y en tí la familia enapina encontró a un dirigente capaz de organizar, dirigir y por sobre todo defender los derechos del conglomerado laboral.

Digno de destacar es que la lucha que diste fue hasta el último momento, siempre preocupado del quehacer sindical, y aún bajo la presión de la gravedad de tu enfermedad, hace algunas semanas atrás participaste de una ampliada reunión en la que con la fuerza y sabiduría de siempre, nos hiciste ver el pasado y presente empresarial y nos delineaste el futuro por el cual debemos luchar en defensa de tu querida empresa y sus trabajadores y trabajadoras.

Jorge, desde la austral Patagonia y con el corazón oprimido, toda tu familia, amigos y por supuesto tus hermanos enapinos, te dicen descansa en paz”.

Alejandro Avendaño, Presidente Sindicato de Trabajadores de Enap Magallanes:

“Hablar de Jorge no es hablar sólo de un gran líder como dirigente sindical, por eso me referiré a su parte humana.

Conozco a Jorge en profundidad hace 5 años, cuando ingresé al mundo sindical, y muchas veces me dí cuenta que no lo comprendían ni muchas veces dimensionaban las duras y dolorosas etapas que ha tenido que pasar. Le tocó cargar una cruz muy pesada y eso nunca lo superó ni superará, por eso digo que no fue comprendido.

Desde que ingresé al mundo sindical, para mí Jorge fue una gran persona, dispuesto ayudarme, a entregar su conocimiento y transmitirme su experiencia. Tuve la oportunidad de hacer un reemplazo en la Fenatrapech, donde tuve una mayor cercanía con él y aprendí de su calidad humana, pero por sobre todo de buenos consejos.

Luego me tocó dirigir el Sindicato de Trabajadores de Enap Magallanes y fue Jorge el primero que me llamó para ofrecerme su ayuda, lo que para mí fue un impulso muy importante. Fue siempre un gran apoyo, lo llamaba a cualquier hora y él siempre estaba ahí con su consejo sabio. Muchas veces me indicaba los pasos a seguir, y viniendo de él, siempre tomé sus consejos.

Jorge siempre estará en mi memoria por lo que representó para mí”.

Juan Carlos Gacitúa, Gerente de Refinería Aconcagua:

“Jorge Matute fue un hombre muy sensible con los trabajadores y respetuoso en su relación con la Administración. Era un dirigente luchador por los derechos de los trabajadores, pero también ponderado y respetuoso, que  siempre veló por el bien común, en un sentido humanista.

Hoy, cuando tanta gente lo recuerda con especial cariño, apreciamos la magnitud de su persona y su legado como dirigente. Extrañaremos a Jorge Matute, en especial cuando se requieren dirigentes como él, en muchos ámbitos”.

Elena Blackwood, Ejecutiva de Enap Magallanes:

“Tuve la oportunidad de conocer a Jorge durante sus años como dirigente sindical y la imagen que recuerdo de él, es la de un sindicalista muy comprometido y de vasta trayectoria.

Siempre atento a las necesidades de los trabajadores, a quienes representó con energía, entusiasmo y entrega, sacrificando seguramente, muchas horas personales.

Se preocupó de que los trabajadores se involucraran y entendieran el negocio petrolero desarrollando bajo el alero del Plan Común de Empresa (originalmente en Petrox, hoy Refinería Bío Bío), los programas de desarrollo sindical y fortaleciendo la labor gremial y ayudando a los futuros integrantes a interesarse en los temas relevantes de nuestra Empresa”.

Luis Bahamonde, Presidente del Sindicato de Turnos de ENAP Refinerías Aconcagua:

“Lo conocí cuando ambos integraban el entonces denominado “Centro de Operadores” en los años 80, en una convención que se realizó en Talcahuano.

Destaco su capacidad de convocatoria, fuerza y liderazgo, porque fue capaz de aglutinar a un grupo de trabajadores, profesionales y operadores en una gran organización.

Jorge era un gran estudioso de los temas de ENAP. Siempre estaba profundizando sobre la empresa y tenía una gran capacidad para establecer relaciones con el mundo político en beneficio de ENAP.

Su aspiración era unir a los sindicatos de toda la Empresa, y creo que Jorge comprendía mejor que nadie el valor de la unidad sindical. Ese era su gran sueño”.

Jorge Figueroa, Presidente del Sindicato de Profesionales y Supervisores de Refinería Bío Bío:

“Sin haber nacido en Concepción, fue aquí donde tomó conciencia de la necesidad de liderar a sus compañeros en el quehacer sindical. Una tarea que inició hace muchos años (fines de los 70 y comienzos de los 80) y por lo cual muchas veces fue incomprendido. Sin embargo, sus convicciones sindicales y su trabajo muchas veces silencioso, pero continuado y persistente, permitió el logro de muchas metas que se propuso para sus representados. Estuvo dedicado a esto hasta que la enfermedad no le permitió más, y aún después siguió siempre atento al quehacer sindical y de la Refinería Bío Bío, que siempre consideró su casa.

Como colegas dirigentes destacamos en Jorge un hombre de lucha, un luchador, y fue así que enfrentó cada una de las dificultades que la vida le puso en su camino, no sólo en lo laboral-sindical, sino también en lo personal y familiar. La última muestra de ello es la pelea que le dio a su enfermedad.

Jorge ya no está entre nosotros. Pero su ejemplo de dignidad, perseverancia y dedicación a la lucha de los trabajadores, de las personas con pocos derechos, seguirá presente. Estamos orgullosos de haber sido colegas de una persona como él”.

Eladio Soto, Presidente de Fesenap:

“Jorge Matute era un líder innato. Un hombre que tuvo una gran visión porque permanentemente se la jugó por la unión de los trabajadores, incluso externamente, porque propició el trabajo conjunto con la Confederación Nacional de Trabajadores del Cobre. En nuestra Empresa, Jorge Matute fue un ejemplo como dirigente sindical que nos llena de orgullo, porque participó estrechamente con la Administración en la elaboración del Proyecto Común de Empresa y formó la Alianza Estratégica entre el dueño (el Estado), ENAP y los trabajadores, que marcaron nuestra historia.

Como Fesenap, creemos que el mejor homenaje que podemos rendir a Jorge Matute es trabajar por la unión de todos los trabajadores en ENAP, tal como él lo esperaba.

Los beneficios que hoy tienen los trabajadores, son fruto de la lucha y el esfuerzo del Comando Unido de Trabajadores, donde Jorge Matute cumplió un rol fundamental”.

Alfonso Yáñez, Gerente de Refinería Bío Bío:

“Lamento mucho el fallecimiento de Jorge, pues a él lo conozco desde mis inicios profesionales. Trabajamos juntos en la Planta de Etileno de Refinería Bío Bío, donde compartimos durante muchos años tareas allí.

Como líder sindical, fue una persona respetada, respetuoso y colaborador. Siempre se caracterizó por estar disponible en la búsqueda de acuerdos,  por eso guardo un buen recuerdo de Jorge. Mis más sentidas condolencias a su familia y que descanse en paz”.