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ENAP logró revertir, al cierre de 2020, parte importante de las pérdidas acumuladas durante el primer semestre del año pasado.

ENAP logró revertir, al cierre de 2020, parte importante de las pérdidas acumuladas durante el primer semestre del año pasado.

26/02/2021

ENAP logra utilidades el segundo semestre de 2020 por US$ 39 millones v/s las pérdidas de US$ 14 millones registradas en igual período de 2019

La compañía evidenció, al cierre de 2020, los frutos de un estricto plan de eficiencia, productividad, ahorros y control de inversiones, diseñado por el Directorio y la Administración. Esto, en medio de una de las peores crisis que recuerde la industria energética producto del Covid-19.

La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) logró revertir, al cierre de 2020, parte importante de las pérdidas acumuladas durante la primera mitad de ese año, cuando la industria atravesó por el periodo más severo de la crisis global, con una caída tanto del precio del crudo como de productos refinados y una contracción histórica de la demanda de combustibles a nivel mundial y nacional.

Pese a los buenos resultados de este segundo semestre, en el ejercicio 2020, ENAP registró pérdidas por US$ 90 millones, distanciándose de manera importante de las pérdidas por US$ 500 millones previstas por los analistas que sería el resultado del año pasado para la compañía.

Ante el dramático panorama global, que provocó severas pérdidas y alza del endeudamiento de los gigantes petroleros, ENAP implementó un plan que le significó mejorar sus resultados en más de US$ 300 millones.

Entre las medidas aplicadas estuvieron la optimización de inversiones, revisión de todos los contratos, cambios en la estrategia de compra de crudo y refinanciamiento anticipado de los vencimientos del 2020 por US$ 620 millones, reduciendo los costos financieros. A lo anterior se sumó una baja voluntaria de bonos y beneficios, tanto por parte de los trabajadores como de los ejecutivos de la empresa.

“Estos esfuerzos en todos los ámbitos de gestión no son solo números, sino que se insertan en una mirada de futuro, de una Nueva ENAP que busca implementar una mejor forma de hacer las cosas, impulsando la probidad, el trabajo eficiente, con altos estándares éticos, un buen gobierno corporativo y consciente de que los recursos que administramos son de todos los chilenos”, señaló el gerente general de ENAP, Andrés Roccatagliata.

El ejecutivo agregó que, en medio de la pandemia, no se dejó de lado el rol estratégico de la compañía, poniendo en funcionamiento el parque eólico Vientos Patagónicos, participando activamente en el proyecto HIF, que permitirá en el mediano plazo a la zona de Magallanes producir hidrogeno verde y encontrándose además en evaluación la instalación de un importante parque fotovoltaico en la Región Metropolitana. "Estos logros han sido obtenidos gracias al esfuerzo de todas y todos quienes trabajamos en ENAP, en donde el énfasis estuvo en la seguridad de las personas, el abastecimiento del país y la minimización de las pérdidas producto de la pandemia”, explicó Roccatagliata.

ENAP como impulsora de cambios

Durante 2020, ENAP se hizo parte del desarrollo de una estrategia nacional para industrializar el hidrógeno verde, impulsar la expansión de las energías renovables y facilitar el proceso de carbono neutralidad hacia el que transita Chile.

“En esta Nueva ENAP no solo dejaremos para siempre el peso de ser una carga para el Estado chileno, sino que nos transformaremos en una empresa que sea un ejemplo de eficiencia, modernidad, cuidado del medioambiente y las personas, que nos permita ser sustentables y sostenibles en el tiempo”, afirmó Roccatagliata.

En alianza con AME, Siemens Energy, Porsche y Enel Green Power junto a ExxonMobil, ENAP integra la iniciativa conocida como HIF. Se trata de un innovador proyecto que busca producir hidrógeno verde en Cabo Negro, para posteriormente impulsar una nueva generación de combustibles sintéticos.

A su vez, ENAP puso en marcha el Parque Eólico Vientos Patagónicos, ubicado en Magallanes, iniciativa que significó una inversión de US$ 24 millones y que situará a la vanguardia a esta región, aumentando de 2% a 18% la presencia de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en el sistema eléctrico de Punta Arenas.