Sala de Prensa

Noticias

08/06/2010

Terminal B de Refinería Bío Bío reinició operaciones

Ya está operando nuevamente el terminal de crudos de Refinería Bío Bío, que resultó averiado tras el terremoto del 27 de febrero. El buque tanque “Papudo” descargó los primeros 50.000 m3 de crudo, lo que significó un paso relevante en el proceso de recuperación de la Refinería, ya que se restableció al ciento por ciento la capacidad de los terminales de la empresa en la zona. 

Evaluaciones técnicas y de seguridad operativa efectuadas tras el sismo, definieron que la Refinería debía sustituir íntegramente las dos líneas del terminal para garantizar una operación segura y confiable. Por este Terminal llega todo el crudo que se refina en Bío Bío para producir los combustibles con que se abastece a la zona centro-sur del país.

Un mes demoraron en construir e instalar las dos cañerías de 530 metros cada una, tiempo récord para la ejecución de este tipo de trabajos. Así lo indicó el jefe de la División Programación y Terminales, Roberto Preau, integrante del equipo que lideró las faenas.

“Para lograr esto, trabajamos en tres frentes simultáneos, en el terminal terrestre, en la playa y en el mar, con un ajustado programa que incluyó la coordinación con los contratistas involucrados, la definición de la ingeniería, la adquisición de materiales y las faenas mismas de instalación y conexión de las líneas”, subrayó Roberto Preau.

El profesional explicó que, “los plazos de implementación se optimizaron considerablemente. En 2007 nos demoramos no menos de 20 días en fabricar una sola de las cañerías y sustituimos sólo el tramo de la playa. Ahora, en cambio, en sólo 30 días, hicimos dos tendidos completos desde el terminal mismo, incluyendo toda la sección de tierra y de mar”.

Según el jefe de la División Programación y Terminales, las líneas submarinas cumplen con todas las condiciones de seguridad necesarias para su operación: “Las cañerías son de acero carbono de 16 pulgadas y cuentan con revestimiento externo para evitar la corrosión. Fueron construidas de acuerdo a las prácticas actuales de diseño, cuentan con todas las medidas de protección, con las curvas necesarias para ‘seguir’ el fondo marino, 100 % radiografiadas, se les realizaron diversas pruebas y se siguieron todos los códigos existentes para este tipo de instalaciones”, comentó.

El Jefe de la División Programación y Terminales acotó que, “de esta manera estamos garantizando la seguridad en la operación y que las líneas del Terminal B se mantendrán en óptimas condiciones hasta que entre en funcionamiento el nuevo muelle”.

Valioso aporte de la Yagana

Un rol fundamental para reducir los tiempos de estas obras jugó la barcaza Yagana en la construcción e instalación de los tramos submarinos de las cañerías.

Según explicó el Capitán de la embarcación, José Elgueta, los trabajos consistieron, precisamente, en la construcción e instalación de las dos cañerías nuevas que usa este terminal.

La Yagana tiene tres estaciones de soldadura, una para toma de radiografías y una última donde se recubre la soldadura para que salgan las cañerías totalmente revestidas y protegidas. “Todas estas trabajaron simultáneamente con tramos de 12 metros de cañería. De modo que a medida que fuimos terminando los tramos, los fuimos lanzando al mar usando un cable de acero como guía”, explicó José Elgueta.

Finalizadas las líneas, se las llenó con agua para posarlas en el fondo marino en su ubicación definitiva.

Consultado sobre su experiencia en la Octava Región, José Elgueta reconoció que, “vinimos con todo el ánimo de colaborar y en general sentimos satisfacción por la labor realizada. Para nosotros fue relevante la ayuda que pudimos prestar recuperando pesqueros en la bahía y, por supuesto, poder apoyar a Refinería Bío Bío. Sabemos que la Refinería se pondrá en marcha en tiempo récord y estamos contentos de haber aportado con nuestro granito de arena para que el terminal quedara operativo lo antes posible”.

San Vicente, junio de 2010.